Darío

No me canso de mirar estas fotografías…. estos dos pequeños rompecorazones han sido todo amor y ternura, que más se puede pedir: enhorabuena papás. El pequeño Darío se ha tomado la sesión con mucha calma y humor, hasta me sacó la lengua! Pero Héctor… jamás he visto posar a nadie con tanta naturalidad, y encantado de la vida. Gracias peques, os habéis portado!! Y como siempre GRACIAS COCHOLATE.

Camila

Aquí está, nuestra pequeña ganadora del álbum

sorteado por fotomagia

entre todas las sesiones contratadas en febrero

Pero no es para comérsela, tiene casi un añito, de hecho esta semana lo cumple. Parecía que no quería despegarse de su papá, pero de repente le regalamos un globo y empezó a reír y a posar como un auténtica modelo. Qué rizos más bonitos y que boquita, Cami, nos lo hemos pasado en grande mientras intentabas boxear con el globo o mientras te probabas tus gafitas de sol con forma de corazón. Eres grande, pequeño, un besito para tí y tus papás.

Leonor

¡¡Toc toc!! Os presento a Leonor, tercera participante en el sorteo de un album digital y… ¿qué os puedo decir? Si es la cosita más bonita, más risueña, más linda y paciente que he visto en mi vida. Estaba encantada de probarse gorritos, no paró de reír mientras la vestíamos, desvestíamos, peinábamos… una muñequita, con la que a uno no puede más que caérsele la baba…. gracias papás de Leonor, por dejarme fotografiarla y hacerme pasar un rato tan mágico.

Pedro

¿Quién dijo que los 3 años era la peor edad? La del “no” y las rabietas… vaya cuento chino. Mirad este AMOR de niño, Pedro!! Posó más feliz que nada, y sin tener que pedírselo, encontró el mejor momento para probarse los gorritos que le había traído, haciendo las delicias de sus padres.. y mías, claro. Con bastante calor, nada usual en estas fechas y un atardecer espectacular, disfrutamos de una tarde de capricho. Un besito familia, y enhorabuena por este ratón, tan amoroso, que dudó en coger una flor para mamá!!

Iñigo

Y aquí está… con sus maravillosos ojitos azules, con sus dos dientes y su incansable sonrisa. Ni siquiera el frío pudo borrarla, el pequeños Iñigo gateó, saltó y se lo pasó en grande en el Parque de Berlín mientras se ponía el sol. Toda su atención fue para la fuente, todo su empeño fue llegar a ella. Fue una sesión especialmente emotiva, por que vive a miles de kilómetros de sus abuelos, dos personas maravillosas, para las que no tengo palabras de agradeciemiento suficientes por hacer posible la magia de esta sesión. Un beso enorme!

Iñigo entra en el sorteo de un álbum digital gracias a la promoción de Febrero de MINIDOS