Una mañana fría de invierno me encontré un angelito llamado Gabriela. No puedo más que darle las gracias a su mamá Sara por haber participado en el sorteo a través de COCHOLATE y resultar ganadora de una sesión para su princesa. ¡Menudo torbellino! Pero entre carrera y carrera se dejó poner encantada las alitas y el tutú y este es el resultado. Gabriela estás para comerte, después de varias sesiones de chicos, me has hecho pasar unos momentos inolvidables, gracias peque!!

























